miércoles, 15 de septiembre de 2010

Hay cosas que NUNCA cambian. Por más que lo intente, por más que me esfuerce y por más que crea en el otro, siempre me termino defraudando.
A veces creo que no tiene sentido seguir esperando que las cosas sean un poco mejor, y sin embargo lo sigo haciendo porque me duele tan solo pensar en resignarme...
No se si se esfuerza por hacerme sentir así o si de verdad no se da cuenta... pero cuando pasan varias ocasiones en las que se repite la misma historia me da que pensar... Por más despitado que uno sea hay cosas que no se olvidan tan fácil. Pero si para el otro esas cosas no son nada... entonces querrá decir que no le importas del todo?
Y qué haces cuando te sentis a punto de explotar? Si te lo guardas te haces mal a vos pero si lo soltás corrés el riesgo de exponerte a la opinión de los otros... les vas a dar el elemento que necesitan para atacarte y poner al otro en víctima. ¿Entonces?
A veces lo único que necesitas es un abrazo y un te quiero

No hay comentarios:

Publicar un comentario