Hace tiempo que quería escribir algo que tengo atascado por ahí y que me da vueltas siempre en algún momento del día. Puede ser porque lo hablo con mis amigas, porque leí algo en facebook, porque me agarró el bajón, que se yo, todo me lleva a eso. ¿Qué es eso? AMIGOS.
Hace más o menos 2 años que me junto con un grupo de personas increíbles. Algo bueno y rescatable de mi vida es que siempre suelo formar lazos muy fuertes con la gente y vivo cosas que quedan en el recuerdo. Pero volviendo al tema, no había tenido verdaderos amigos varones hasta primero polimodal que fue cuando conocí a Diego, Guido, Martín y Galbo. Junto con ellos y mi hermoso grupo de amigas (más Juli), empezamos a salir y juntarnos en nuestras casas, a ir a pastoral, hicimos un viaje a Aguas Verdes y el verano pasado fuimos juntos una semana a Lujan y de vacaciones a Los Ángeles (Necochea, casa de mi novio, Sebas).
La pregunta es ¿qué paso en el medio para que hoy se me ocurra ponerme a escribir esto? Bien, resulta que el año pasado, también empezamos a llevarnos muy bien con un grupo de chicos más grandes, que a su vez se juntaban con un grupo de chicas más chicas. Esta situación llevó a que nos encontráramos todos en la casa de uno de estos chicos la noche del 20 de julio de 2010, día del amigo. Era una fiesta de disfraces muy copada, la pasamos bien en realidad, pero a partir de ahí mis amigos tan queridos se empezaron a juntar con estas chiquitas. ¿Por qué me cayeron tan mal? Por confianzudas y caretas, por estar encima de mis amigos (como animales en celo) toda la noche hasta el día de hoy. Pero solo encima de mis amigos.
Empecé a sentir que los perdía, que ya no les interesaba estar conmigo tanto como con las "pendejas". No fui la única que lo sintió así, la mayoría de mis amigas lo hicieron y como somos eso, amigAs, no pudimos evitar empezar a hablar de ellas y a sacarnos la bronca entre nosotras, después de todo, para eso estamos ¿no? Tampoco ocultamos la poca simpatía y nuestros amigos muy pronto se dieron cuenta y no hicieron NADA. Nada más que cambiar, volverse distantes, hacían boludeces poco comunes en ellos, pasaban todo el día con sus nuevas amigas y, yo por lo menos, sentí celos, me sentí desplazada, sentí que mis amigos cambiaban de a poco y yo no podía hacer nada para volverlos a tener.
Algunos se rescataron, otros se hundieron cada vez más, a otros les chupó todo un huevo...
Ahora se juntan con otras chicas random que no se de donde carajo salieron. Son como una mafia, conoces a uno y conoces a todos y todos son iguales: confites, son todos amigos a los 5 minutos de conocerse cosa de que las amistades de hace tiempo queden desplazadas, aburran, se olviden.
Lloré mucho por esto, sufrí, grité, lo hablé, y al final, me volví "inmune", me chupa un huevo o casi. Todavía me sigue picando un poco esta amistad medio rara con personas que lograron desplazarme o reemplazarme, pero como se que este es mi último año de colegio y lo tengo que disfrutar a pleno, me concentro solo en lo bueno, en los momentos que paso con mis verdaderos amigos, me preocupo por las personas que suman, que aportan algo bueno a mi vida.
Teorías: tengo varias, pero son muy barderas, no creo que convenga escribirlas acá sobretodo si tengo la esperanza de que alguien lo lea y le caiga la ficha. Los que hablaron conmigo tantas veces acerca del tema, lo saben todo, se rieron con mis ocurrencias (aunque bastante lógicas) y con eso me basta. No quiero más líos aunque siga sin bancarme a las pendejas, ya no me importan ellas, me canse de hablar de ellas. Solo quiero a mis amigos de vuelta. Devulevanlos putas
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