domingo, 18 de septiembre de 2011

Suelo callarme muchas cosas para evitar escuchar lo que los demás tengan para decirme, porque se lo que me van a decir y porque se que me va a hacer pensar y dudar de mis decisiones. Conozco a cada una de las personas que me rodean, se quienes no van a decir nada, se quienes van a criticarme, se quienes van a alentarme, se quienes no saben nada de nada y hablan por hablar.
Por ejemplo, hoy estuve pensando mucho en la universidad... ya se vienen las inscripciones y tengo que decidir que va a ser de mí el año que viene. Últimamente estuve muy enganchada con la idea de ir a la UBA, pero hoy hablando con mi mamá volvieron las ganas de ir a la UP. Dos universidades completamente diferentes desde donde se las mire. 
Pero ya no quiero hablar del tema, no se lo quiero contar a nadie para que opine, critique, me felicite, o lo que sea. Ya cambie tantas veces de opinión y me da vergüenza hacerlo una vez más.

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